En invierno, a menudo buscamos el mismo efecto: atraer la luz para iluminar el rostro empañado por la falta de sol. Para ello, nada más eficaz que lucir el color correcto y la correcta técnica sobre nuestro cabello. Dado que la moda es un eterno reinicio, no es obligatorio ir muy lejos ni cambiar de aspecto radicalmente.